1. Descripción de la experiencia en la evaluación como alumno/a y como docente (si es el caso).
Mi experiencia personal solo ha sido desde el punto de vista de alumno. Y como una alumna me ha evaluado tanto con una evaluación continua como con una evaluación final. A mí personalmente me gusta más cuando me evalúan de forma continua ya que controlan todo mi aprendizaje y me corrigen mis fallos a tiempo. Esta evaluación conlleva un trabajo más continuo, pero desde mi punto de vista personal es más eficaz.
A diferencia de las enseñanzas que me han evaluado con un proceso de evaluación final, que a mí personalmente no me gustaban mucho ya que aunque eran menos agobiantes pero hora de ser evaluados eran peores. No corregían los fallos del alumno en el momento y cuando venían a hacerlo no había tiempo de corregirlos.
En definitiva, decir que a mí personalmente me gusta más el proceso de evaluación continua y al igual que prefiero el uso de borradores para la evaluación.
2. Hacer una propuesta de evaluación del alumnado (siendo vosotros/As los docentes). Esta propuesta debe de recoger 4 aspectos, lo que quieres evaluar, cuándo lo vas a evaluar (esto incluye pensar en el seguimiento de la evaluación y su registro), los recursos de la web 2.0 que vas a usar, y como traducirás todos esos registros a una calificación.
Mi propuesta para obtener una buena evaluación consiste se basa en cuatro preguntas básicamente.
En primer lugar debemos de tener claro lo que queremos evaluar. En este caso, lo que queremos evaluar es si los niños han comprendido bien los contenidos que le hemos enseñando o no.
Para ello, tenemos que tener programadas unas fechas sobre cuándo vamos a hacer esa evaluación. Es decir, la evaluación, la debemos hacer continua o final. Si es continua debemos de ir evaluando y controlando el aprendizaje de los niños poco a poco y dependiendo del tipo de materia que se imparta lo haremos con más o menos lejanía de fechas.
Una de las ventajas de este tipo de evaluación continua es que puedes ver los fallos que tienen el niño y poder rectificarlos. Al igual que puedes ver los fallos que el niño comete porque nuestra forma de explicar no es completamente clara y no les llegan claros nuestros conocimientos.
Las desventajas que tiene la evaluación continua es que con lleva mucho más trabajado tanto por parte del alumno como del profesor.
Mientras que si por el contrario, si optamos por una evaluación final, no controlaríamos tanto al niño y por lo tanto solo le haríamos un control al final del curso para ver los contenidos que ha aprendido y los que no.
Las ventajas de este último método es que es más cómodo para el alumno y profesor porque conlleva menos trabajo. Pero tiene más inconvenientes desde mi punto de vista. Y es que, no puedes controlar al niño tanto y cuando hacer la evaluación y ver los fallos puede que ya sea tarde para poder rectificarlos, por lo tanto el aprendizaje del niño no es completamente eficaz.
Yo para mi propuesta de evaluación voy a utilizar una evaluación continua, así podemos controla el aprendizaje del niño en todo momento.
Pero dentro de esta evaluación continua, aparece el uso de borradores. Estos nos permiten controlar el aprendizaje del niño en todo momento, así podemos rectificar las cosas que no estén completamente claras.
Estos borradores los evaluaremos cada semana o dependiendo del rendimiento de la clase cada quince días.
Para la evaluación también podemos utilizar recursos de la web 2.0. Estos, nos hacen más cómoda tanto la evaluación, como el trasmitir los resultados de esta a los alumnos.
Y por último, para traducir todos los registros tomados a una calificación final, deberemos de tener hechos desde el principio de las evaluaciones una serie de objetivos que debe de cumplir todo el alumnado. Y dependiendo de su aprendizaje y basándonos en estos objetivos marcados, obtendrán su calificación correspondiente.
Cándida Carreño Garrido
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.